Flotación: Debido a que no tiene un control total de su musculatura, el bebé se relaja con facilidad, consiguiendo una flotación con o sin ayuda.
Apnea: Gracias al bloqueo natural de la respiración hasta el noveno mes, se puede iniciar un trabajo de apnea (buceo) bien temprano. De esta manera se puede conseguir mayor tiempo de permanencia debajo del agua, aumentando así gradualmente su capacidad respiratoria.
Placer: El agua atrae placenteramente tanto a los bebés como a los papás.
Libertad: El bebé se encuentra en un medio en el que actúa de manera libre y espontánea.
Ingravidez: El bebé dentro del agua sentirá sensación de ingravidez y bienestar.
Memoria: El agua le recuerda su primer hábitat, dentro del útero materno.